Ante el auge del tema político desatado por las próximas elecciones presidenciales de Colombia, he querido sin pretensiones, hacer lo que sería según mi criterio una guía para el votante promedio.

Lo primero que hay que tener en cuenta para votar correctamente, es hacer un análisis no de los candidatos (eso vendrá más tarde), sino de su condición actual como colombiano. Analice con que aspectos de su calidad de vida no está conforme. Vea si le pagan lo justo por su trabajo, si sus condiciones labores son adecuadas y en primera instancia si tiene o no empleo.

Evalué si está contento con el servicio de salud que tiene, si lo atienden con calidad y con un sentido de respeto por la vida. Haga una evaluación de la educación que están recibiendo sus hijos, ¿es de buena calidad?, ¿aprenden lo necesario?, ¿hay fallas en el sistema educativo?.

Vea si los impuestos que le cobran están acorde con los beneficios que recibe del gobierno, y si puede pagarlos sin afectar sus finanzas. Una vez hecho este análisis, recuerde por quien voto las elecciones pasadas (si lo hizo), y si ve que el modelo actual del país no ha cumplido con sus expectativas, estudie si desea apoyar una propuesta similar o continuista. Una vez cumplidos estos dos pasos, proceda a estudiar las propuestas de los candidatos.

Dese unos minutos para ojear sus planes de gobierno y compárelos. Vea si van de acuerdo con las necesidades que descubrió en el paso uno. Tenga en cuenta que una cosa son las propuestas de campaña y otra muy distinta las acciones a la hora de llegar al poder. Hay que tener un poco de sagacidad para descubrir si se trata ideas posibles o simple demagogia.

Luego de hacer esta reflexión vea quienes forman parte del equipo de su candidato y evalué si ellos han formado parte de gobiernos pasados, y que han hecho. Al terminar, usted ya debe tener un poco más claro el panorama de lo que necesita el país y más exactamente de lo que necesita usted. Recuerde que el voto es suyo, no de su jefe, no de su vecino, no de los políticos; finalmente en la privacidad del cubículo nadie lo va a juzgar, pero su decisión puede hacer la diferencia entre seguir igual, cambiar o avanzar.

 Por: Marbet Moreno

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