Revocatorias inútiles

Las revocatorias de mandato han sido un instrumento para que los ciudadanos manifiesten su inconformismo ante la gestión de un alcalde o gobernador por medio de votación directa o por recolección de firmas; sin embargo en la práctica de poco han sido históricamente en el territorio colombiano, y un ejemplo claro lo vemos hoy en Sogamoso.

El periodo administrativo de Sandro Condía estuvo cargado por una constante oposición que con altibajos, logró organizar un movimiento ciudadano para revocar su mandato. Ahora cuando todo parece listo para dar el paso final en el proceso, el tiempo se agotó y la misma comunidad ve como un ejercicio inútil continuar con esta medida.

Al periodo de gobierno de alcaldes y gobernadores les queda muy poco, y así hayan inconformismos, una revocatoria pierde sentido por completo ya que significa un desgaste innecesario.

En similar situación se encuentra el proceso de revocatoria que se adelanta en Tunja, en contra del alcalde Pablo Cepeda, el cual hasta ahora está en la etapa de recolección de firmas.

Entonces debemos preguntarnos, ¿qué camino debemos tomar los ciudadanos cuando vemos que el gobierno que elegimos y apoyamos no cumple con nuestras expectativas, y cuando las revocatorias están casi siempre destinadas a fracasar?.

Tal vez la mejor y más efectiva opción sea la presión ciudadana, a través de movilizaciones y otras medidas jurídicas, ya que en la mayoría de los casos son más efectivas que un engorroso proceso de revocatoria.

Además las revocatorias por lo general están cargadas de intereses políticos ocultos para los que terminan usando a las comunidades, perjudicando finalmente más al municipio que al propio mandatario cuestionado.

Debemos exigir a nuestros servidores públicos y protestar, pero de manera inteligente para lograr verdaderos resultados en favor de todos.

Por: Marbet Moreno 

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