Derroche de carisma

Que simpático es el presidente electo de la República Iván Duque, ocurrente y espontáneo en sus intervenciones. Tiene la chispa de un ‘rockstar’ alegre y jovial; sin embargo, no tiene la chispa para liderar y gobernar.

Las desafortunadas intervenciones del mandatario esta semana con el Rey Felipe VI y Emilio Butragueño aunque fueron muy divertidas, denotan la falta de experticia de nuestro presidente para encajar entre los líderes del mundo como un verdadero dirigente y representante del país ante el mundo.

Conocer de protocolo es una cosa, pero demostrar seguridad y firmeza lejos de la sombra de Álvaro Uribe es otra.

Al ver los videos que le dieron la vuelta al mundo vemos a un presidente temeroso, casi infantil, apabullado por la responsabilidad que se le viene encima, tratando desesperadamente de compensar su falta de experiencia con su carisma y comentarios que pueden funcionar en reuniones familiares, pero no eventos diplomáticos.

Ojalá el mandatario tome rápidamente las riendas de su gobierno, porque quien gobernará debe ser él. La imagen que proyecte de aquí en adelante hablará mucho de Colombia ante el mundo, por lo que debe soltar la mano de Uribe, por su propio bien y el de la nación.

Por el momento no nos queda más que soportar con entereza ser el hazmerreír de la comunidad internacional, como en su momento lo fue Venezuela por cuenta del presidente Nicolás Maduro.

Por: Marbet Moreno

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