Un tema espinoso

Hablar del aborto, es abrir la puerta a la toda clases de polémicas, para que pasen argumentos de lado a lado por cuenta de quienes están a favor y quienes están en contra. En tiempos en donde la polarización y la incomprensión reinan, es difícil abordar un tema tan espinoso como este, sin embargo trataré de exponer mi punto de vista al respecto.

Si algo me ha enseñado la vida, es que no la podemos concebir en blanco y negro, hay una gran amalgama de grises en medio que debemos ver, si pretendemos entender la realidad en su justa dimensión.

Legalizar el aborto, no significa darle vía libre a que mujeres ‘libertinas e irresponsables’, para hagan uso de este método cuando quieran de manera deportiva. Como lo veo, significa, ofrecerles una alterna segura a mujeres que por distintas causas no quieren, o no pueden llegar a ser madres.
No podemos juzgar o entender, qué puede llevar a una mujer a tomar tan dura decisión; las causas pueden ser desde económicas, pasando por familiares o incluso físicas o emocionales. Si bien no somos dueños de la vida, en casos extremos se puede dar una alternativa legal y segura para mujeres que aunque lo entendamos o no, no tienen otra salida.

El camino para que se legalice esta controvertida práctica será largo y discutido, pero es necesario abrir un poco la mente y entender que no todas las mujeres que toman estas decisiones son malas o irresponsables; tal vez sea más irresponsable condenarlas a poner en riesgo su vida en un procedimiento inseguro y clandestino.

Por: Marbet Moreno

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