Disminuyó número de quemados en Boyacá durante la presente vigencia

 Un caso menos, comparado con la vigencia anterior, fue el reporte del Boletín epidemiológico de vigilancia intensificada de lesiones por pólvora e intoxicaciones por fósforo blanco, emitido por la Secretaría de Salud de Boyacá, desde el 1 de diciembre de 2018 hasta el 12 de enero de 2019, que reportó 15 personas afectadas con algún artefacto pirotécnico, de los cuales solo uno presentó condición de gravedad.

De acuerdo con la directora de Salud Pública, Mónica María Londoño Forero, nuevamente el municipio de Puerto Boyacá fue el que más casos reportó con un total de 4 personas quemadas, dos de ellas menores de 11 años de edad; así mismo en San Pablo de Borbur, Quípama, Tunja, Monguí, Covarachía, Chiscas, Guacamayas, Tenza, Guateque, Macanal y San Luis de Gaceno, se presentó un solo caso respectivamente.

En Tunja, resultó afectado un menor de edad quien se encontraba observando los fuegos artificiales en la noche de velitas.

De las 15 personas afectadas, 9 presentaron quemaduras de primer grado que no reviste gravedad en su estado de salud y fueron dadas de alta de manera inmediata; 5 tuvieron quemaduras de segundo grado, sin consecuencias definitivas, y el caso más preocupante se presentó en Chiscas, donde un señor que se encontraba fabricando pólvora sufrió quemaduras de tercer grado y en este momento aún se encuentra bajo atención del Sistema de Salud con un pronóstico reservado.

Según el Boletín, siguen siendo los volcanes y los totes los artefactos responsables del mayor número de casos; seguidos de las luces de bengala o chispitas, los cohetes, y la mecha de iniciación, que fue la causante del herido más grave.

“Tuvimos conocimiento de una noticia que fue emitida por los medios masivos de comunicación, que presentaron un video en el que un cantante de música popular sufrió una laceración en su ojo, a causa de un artefacto pirotécnico de su propio show, en las fiestas de Chinavita; sin embargo, no fue notificado en nuestro departamento, al parecer porque fue atendido en Antioquia, razón por la cual el Instituto Nacional de Salud no carga el caso a Boyacá”, indicó Londoño.

Agregó que en esta temporada se presentó una disminución de casos en los observadores de los juegos pirotécnicos, lo que quiere decir que hubo mayor responsabilidad en los manipuladores de pólvora para evitar casos lamentables en el Departamento.

El comportamiento durante las últimas temporadas, muestra que ha disminuido el número de casos en Boyacá, en el 2015 se presentaron 23 casos, seguido de la de 2016 con 21, 2017: 16 casos y esa última vigencia: 15 en total.

Lamentablemente dentro de las cifras aparecen dos menores de 11 años de edad que se vieron afectados; dos menores de 18 años y 11 adultos, no obstante, el balance es muy satisfactorio si se tiene en cuenta que las empresas polvoreras incrementaron las campañas comerciales de artefactos pirotécnicos, autorizados por la norma, los que irónicamente generaron más accidentes.

“Así también y a pesar de aquellos factores culturales y del tamaño y complejidad de nuestro departamento, donde por esta época se celebran múltiples festividades, seguimos siendo ejemplo a nivel nacional frente a otras entidades territoriales, lo que da cuenta de la efectividad de las acciones preventivas y de promoción de la salud que se lideraron en Boyacá”, concluyó la Directora de Salud Pública.

Una vez se convoque la Mesa Técnica de control y prevención de pólvora en Boyacá para evaluar la situación, se compartirán las conclusiones; por ahora desde el Sistema de Salud la sugerencia es fortalecer las campañas de educación, promoción y prevención para que se eviten más accidentes de esta naturaleza en el Departamento. 

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