09/30/2020

Facetas de Boyacá

Noticias y opinión

En defensa de los abogados litigantes

4 minutos de lectura

La grata noticia que la Federación de Colegios de Abogados de Colombia FEDEACOL haya instaurado mecanismo de amparo en favor de los derechos laborales de los abogados litigantes, autónomos o independientes, me motivo a escribir este artículo, es por eso que antes de comenzar, exalto la labor de Gerardo Duque en su condición de Presidente de dicha entidad, por su tesón y esfuerzo en la reconvención y dignificación de las mínimas fundamentales de quienes día a día nos encontramos al otro lado de la baranda.

Ya son diez años de haberme graduado de la Facultad de Derecho de la Universidad Santo Tomás de Aquino, a través este tiempo he ejercido el arduo y abnegado ejercicio del litigio, alternándolo con la asesoría y consultoría jurídica a entidades públicas y personas jurídicas de derecho privado.

Considero que dentro de la profesión como independiente supere los embates que año a año venían de la mano con los paros judiciales y suspensión de términos, aguarde con paciencia y total expectativa los plazos y términos de las etapas procesales.  Soportando además la actitud de algunos colegas que no valoraron su trabajo y no cobraban consulta alguna al cliente y que en el afán  de pretender asegurar el negocio pactaban tarifas por debajo de los topes mínimos establecidos por el Colegio Nacional de Abogados y, finalmente, al usuario que después de tramitarle la consulta o el proceso pasaban por alto el pago de mis servicios profesionales, factores con los cuales a través del tiempo en esta profesión se aprende a vivir; lo que jamás imagine fue tener que vivir un confinamiento social obligatorio establecido en el marco de la declaratoria de emergencia sanitaria, social y ecológica con ocasión de la pandemia del Coronavirus COVID-19 y más aún que el Estado y la judicatura en general hayan desconocido la labor de los abogados litigantes como verdaderos gestores del servicio público de administración de justicia.

Y es que una vez se expidió el decreto (417/2020) que declaró el estado de emergencia, económica, social y ecológica en todo el territorio Colombiano, escuchaba como el Ministerio de Justicia y del Derecho junto con el Consejo Superior de la Judicatura aunaban todos sus esfuerzos para garantizar la vida e integridad física de sus funcionarios ante un posible contagio de COVID-19 –lo cual era lo propio-, ordenando el cierre inminente de las instalaciones físicas de los juzgados en todo el territorio nacional y con ello, dejando en el limbo todos los asuntos sometidos a estudio jurisdiccional.  No obstante, me asalta el interrogante si en ese preciso momento alguien se preocupó por la suerte y el futuro de los más de 200.000 abogados litigantes, independientes y/o autónomos que existen en Colombia?.  

Ahí fue, donde verdaderamente me encontré solo, ya que no hay alguna organización que estuviera preparada para apoyar y garantizar los derechos del gremio de litigantes en este país, pues sabido es que el Gobierno vela por sus trabajadores, los sindicatos por sus afiliados, las empresas por su personal, pero para los abogados que salimos todos los días a resolver problemas, absolver consultas y representar los intereses de los clientes, no había ninguna opción, lo cual es frustrante.

Indolente se olvidaron que la historia jurídica del país ha sido labrada por juristas, que la abogacía se proclama cómo una profesión libre e independiente que presta su servicio a la sociedad, que los trabajadores independientes aportamos al Producto Interno Bruto PIB de la nación, que somos parte activa del sistema judicial y que finalmente somos seres humanos con familia e hijos.

De nada ha servido pretender modernizar la justicia con la implementación de nuevas tecnologías y hacer más eficiente, transparente y efectivo el sistema judicial, si hoy no se adoptan los medios informáticos que permitan atender diligencias de forma virtual, máxime si se tiene en cuenta que se están represando infinidad de procesos.

Por lo cual, la invitación radica en dar apertura los despachos judiciales en las diversas causas y abrazar las herramientas tecnológicas necesarias para seguir prestando los servicios judiciales de forma remota, de modo que se procure por la prestación eficiente y pronta de la administración de justicia, procurándose de esta manera el amparo  y dignificación de las mínimas fundamentales de trabajo y seguridad social de los abogados como parte preponderante del sistema judicial.

Por la defensa de la defensa, abogados litigantes unidos!!!

Autor: Andrés Julián Peralta

1 comentario en «En defensa de los abogados litigantes»

  1. De nada sirve lamentarnos, ya se sabe que el Estado no está en capacidad de proteger a todos sus ciudadanos. Una propuesta. Es posible que a través de la Rama Judicial, se puedan adquirir equipos idoneos para los abogados a buenos precios y con facilidades de pago por parte nuestra? Eso facilitaría, en parte, nuestra participación en los procesos judiciales. Otra propuesta. Implementar muy bien la plaraforma virtual a través de la cual vamos a operar y dar cursos gratuitos a los abogados sobre su manejo.

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